Paz: lo que va de Jaramillo a Rivera

Se va Sergio Jaramillo y llega Rodrigo Rivera: sale un técnico de la paz y llega un político a manejar la dura etapa de la puesta en marcha de los acuerdos con las Farc.

Por Carlos Obregón

La salida de Sergio Jaramillo de la Consejería de Paz era un secreto muy bien guardado, al punto de que ni siquiera su mano derecha lo sabía. La llegada de Rodrigo Rivera era la noticia más inesperada. Ni siquiera un amigo con el que se encontró el jueves, y que fue cercano a las negociaciones de La Habana, lo sospechó cuando Rivera le contó que iba a una cita el viernes en la Casa de Nariño.

Todo el mundo daba por descontado que Jaramillo, hombre clave en la mayor apuesta del gobierno Santos, la paz, se quedaría hasta el final porque en su computador y en su cabeza tenía el mapa completo de los acuerdos. Mientras Humberto de la Calle era el político que movía las fichas de la negociación en La Habana, Jaramillo –filósofo y filólogo–, era el técnico, el que diseñaba la arquitectura de los acuerdos gracias a sus conocimiento de los procesos en el mundo, de las fallidas negociaciones en Colombia en décadas pasadas, y sobre todo por su conocimiento de las Farc, algo que reforzó cuando fue viceministro de Defensa.

Una de las razones de la salida de Jaramillo es el desgaste que no es de ahora sino desde antes de la firma del primer acuerdo. En algún momento Jaramillo se volvió sinónimo de resistencia a algunos puntos en el remate de la negociación y por eso hubo que enviar refuerzos políticos como el ministro Juan Fernando Cristo y la Canciller María Ángela Holguín, entre otros. Poco político, en la etapa de la implementación Jaramillo chocó con algunas decisiones del gobierno. Por lo general el que se cree artífice de un proyecto, y Jaramillo lo fue, no deja que lo toquen, pero en el Congreso eso no es posible luego del fallo de la Corte Constitucional.

A la batería legislativa de la paz aún le falta un buen trecho y la implementación total aún debe demostrar sus bondades –la JEP, por ejemplo—y esa puede ser una de las razones para meterle más política al trámite legislativo con otro Rivera. Rodrigo Rivera, un liberal que ha hecho el circuito político Galán-Gaviria-Uribe-Santos puede ser un importante apoyo en el Capitolio. Y por eso mismo un tendedor de puentes con el uribismo.

PUBLICADO EN CARACOL RADIO

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