Exagerar es Peligroso

Por Gustavo Alvarez Gardeazabal

En un país que navega en la confusión y en donde el liderazgo es muy escaso, lo que faltaba para que todo terminara por descomponerse era que quien ejerce ese liderazgo, y de manera apasionada sobre la mitad de los colombianos metiera las de caminar y, abusando del libertinaje que dan las redes sociales, saliera a afirmar que el periodista mas representativo del caduco, y a veces muy detestado humor santafereño es un violador de niños.

El lio entre el expresidente Uribe, embargado de ira paisa, y el periodista Samper nunca debió haber sucedido así el columnista hubiese tocado las fibras de la antioqueñeidad y humillado cual popayanejo miserable a la criatura recién nacida de una senadora. Y no debió haber sucedido porque el expresidente pudo haber dicho que Samper era “ violador de los DERECHOS de los niños”, que es muy distinto al de ser únicamente“ violador de niños”. Pero como no lo dijo, porque era por tuiter, y no tenía espacio para recordar las razones motivadoras de su ira dañina, el asunto hace quedar muy mal al expresidente y obliga a olvidar el recorrido antiprovinciano y anticatólico de que ha hecho gala el periodista Samper.

El que Uribe tenga en su memoria que desde cuando Samper dirigía SOHO, las criaturas salieron desnudas disputando el fervor sexual de unos modelos mal vestidos con sotanas y el cuadro de la última cena fue parodiado pornográficamente, no autorizaba a Uribe ni a nadie para llamarlo violador de niños. Pero como diría mi coterráneo Absalón, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Ambos se han exagerado. Mas como Uribe es figura pública y Samper es solo periodista con apellido, el ofensor termina siendo lógica y peligrosamente el expresidente.

PUBLICADO EN ADN

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