De la Calle: “lo que no le conviene a Colombia es la República del coscorrón”

En el foro “Reforma política y participación ciudadana: retos para la implementación”, realizado en la U.N., De la Calle advirtió que “el Acuerdo Final de Paz no significa que se acabaron todos los conflictos. Al contrario, la sociedad, por definición, tiene conflictos. Pero tenemos que afrontarlos con racionalidad, respetando los derechos y libertades y no dando un golpe a la mesa e imponiéndonos a los otros”.

En ese sentido, “debemos tomar el camino del respeto, la libertad y la tolerancia. No se trata de que unos funcionarios dicten la moral desde una oficina”, señaló.

El Jefe de la Delegación de Paz resaltó, además, la necesidad de buscar un país más igualitario, en el que se reconozcan las habilidades de cada individuo y en el que todos partan del mismo punto, es decir que se presenten las mismas oportunidades para todos.

Por otro lado, alertó sobre un riesgo al que se enfrenta el país ante la actual polarización política: “que, al acudir a las emociones y al dejar de lado la sensatez, se generen populismos tanto de derecha como de izquierda”.

De igual manera, puntualizó que “los pactos son para cumplirlos. No podemos desarmar una guerrilla para luego traicionarla. Sería un acto de perfidia”.

Por último, De la Calle aprovechó su visita a la Institución para “agradecer el aporte del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz, que fue vital en el proceso de La Habana. Cabe recordar que el Centro, por ejemplo, contribuyó en la escogencia equilibrada de los representantes de las víctimas de diferentes tipos de violencia”.

Del mismo modo, celebró la presencia activa de la academia en la discusión de una nueva apertura política que genere más limpieza y una renovación de la democracia: “el reto de las universidades es generar consciencia ciudadana al respecto”.

Participación ciudadana, la clave

Para Jairo Rivera, vocero del movimiento Voces de Paz, “la democracia se construye desde un respeto sagrado por las minorías, que garantice la pluralidad”.

Entre tanto, para Andrés Salazar, representante estudiantil ante el Consejo Superior Universitario de la U.N., “la corrupción se da por la ausencia de la participación ciudadana. En ese sentido, la educación juega un papel fundamental, formando ciudadanos conscientes en la democracia y en la importancia de la inclusión”.

En ese contexto, María Emma Wills, de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, celebró la realización de este tipo de eventos que “cristalizan nuestras esperanzas detrás de los acuerdos y que tienen que ver con la posibilidad de reunir distintas voces a discutir de forma democrática en un mismo espacio”.

Por su parte, el profesor Carlos Medina Gallego, del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz, resaltó la importancia del papel de los jóvenes: “ahora hay una juventud que está caminando con férrea convicción hacia la paz. Este evento, convocado por el grupo estudiantil Sueños de Paz, redimensiona el papel de la U.N. y engrandece la Institución”.

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